sábado, 21 de mayo de 2011

Última voluntad


Murió el abuelo. Pero lo peor ocurrió en el cementerio, cuando entre gritos de desesperación  y dolorosos lamentos, hubo que convencer a la abuela. De un golpe en la nuca, la derribamos y la metimos en el féretro.

6 comentarios:

  1. Puffffff.,......y con eso espero expresarme con claridad. Muy bueno Ricardo.

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  2. Pues ya ves, Rosana, hay quien muere matando, o que no puede estar solo en el más allá... Aunque la pregunta inquietante es: ¿hay que cumplir las últimas voluntades?
    Un beso.

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  3. Gracias, Alejandra. A falta de amor, bueno es humor (aunque sea negro).
    Otro beso.

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  4. ESte, junto al del mendigo que he leído hace unos minutos es uno de los que más me ha gustado. El golpe final en ambos es genial.

    Saludos

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  5. Miguel: muchas gracias por pasarte por aquí. Espero que sigas viniendo y comentando lo que te plazca, con total libertad. Me alegro que te hayan gustado los micros que mencionas. Un saludo.

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